13 octubre 2012

Leticia y la alegría


José Antonio Marina
Artículo ‘Alegría’, suplemento ‘Es’, La Vanguardia, 13/10/2012

Entusiasmo exhibe una etimología impresionante: en-theós. Sentirse como si uno estuviera habitado por un dios. Es una experencia de energía, de vitalidad, de plenitud. La alegría tiene también esos componentes. Ortega y Gasset creía que esta palabra derivaba de un término griego que significa “ciervo” y se preguntaba cómo había podido producirse esta relación. “Quien está alegre, salta, como los ciervos”, concluyó (…).

Covarrubias, en el primer diccionario de la lengua castellana, llama la atención sobre un sinónimo culto de la alegría: leticia. Está emparentada con lato, amplio abierto. Y el buen Covarrubias saca una conclusión de enamorado: “Alegría es apertura del ánimo para dejar entrar al objeto amado”. Tenía razón, porque lo contrario de esta expansión del ánimo es la angustia, la angostura, que experimenta la vida como intransitable.

Henri Bergson (…) situó con precisión la alegría en el mapa de nuestros afectos: "El placer no es más que un artificio imaginado por la naturaleza para obtener del ser vivo la conservación de la vida; no indica la dirección en que la vida está lanzada. Pero la alegría anuncia siempre que la vida ha triunfado, que ha ganado terreno, que ha conseguido una victoria: toda gran alegría tiene un acento triunfal".

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2 comentarios:

Leticia dijo...

Me llamo Leticia, soy escorpiana y vivo cruzando el océano, muy al sur. Estudié comunicación y amé Barcelona en un paso fugaz, hace ya varios, varios años.

Hoy, buscando(me) en estos senderos virtuales llegué hasta tu bello compendio de reflexiones. Me gusta imaginar que estaban allí, sentaditas en un rincón, esperándome. Gracias por haberlas publicado. Tienen mucho sentido en un día como hoy. Saludos que se ríen del tiempo y la distancia! Parabens

Leticia dijo...
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