21 noviembre 2009

'Celda 211': Viva Malamadre (y la madre que lo parió)


LA PELÍCULA EN LA MEJOR WEB DE CINE: LA BUTACA

por JOAN PAU INAREJOS

Nota: 8

A veces una película brilla gracias a un sólo personaje, colosal y absorbente, que totaliza la fuerza de la historia y ejerce su entera fuerza magnética. Es el caso de 'Celda 211', un thriller de Daniel Monzón donde el gallego Luis Tosar compone un inolvidable cabecilla carcelario que responde al sobrenombre de Malamadre.

La perfomance del camaleón galaico (maltratador en 'Te doy mis ojos', parado taciturno en 'Los lunes al sol') es realmente asombrosa: con su rostro empalidecido y su tremenda voz áspera, Malamadre se adueña del motín de reclusos y se zampa él solo al resto del reparto, por donde desfilan Antonio Resines y Manuel Morón como convincentes detentores de un poder corrupto.

Pese a su boca desdentada, Luis Tosar devora con especial brutalidad a quien teóricamente es su compañero de duelo, el funcionario atrapado que interpreta Alberto Ammann. Con los debidos respetos al actor argentino, y parafraseando a Maradona, sobre él sólo puede decirse "que la siga chupando", porque su blanda efigie de Jesucristo Superstar llevado al matadero queda bochornosamente eclipsada por la genuina negrura de Malamadre, su veraz y conmovedora ética de pirata de la cárcel.

Eléctrica y energizante, nada tacaña en el retrato de violencias y destrozos estruendosos, con el poderoso caudillaje de Luis Tosar, 'Celda 211' se cierra como un formidable ejercicio de género. Y lo más importante: viene a demostrar que, más allá de 'Cadena perpetua' y el FBI, también el Estado español, el terrorismo de ETA, los GEOS y los lumpencriminales ibéricos son perfectos materiales para el cine de calidad.


¿y tú qué opinas? deja aquí tus comentarios de cine


17 noviembre 2009

Orígenes árabes del amor cortés


flor postmortem

JOAQUÍN LOMBA

Es interesante recordar aquí la tesis de Julián Ribera sobre la importancia del elemento árabe en el nacimiento de la lírica románica, particularmente provenzal (...) y en el repentino surgir del "amour courtois" y del "dolce stil nuovo" renacentista. la concepción del amor y de lo erótico, como algo sublime, espiritual y corporal, mezcla de deseo apasionado a la vez que de castidad y privación; la idea de la mujer como algo inalcanzable y sagrado a la hay que respetar a la vez que desear, servir y elevarla a la categoría de "mi señora", siendo el hombre "el fiel servidor" de tal señora, es muy posible que deba su origen, al menos en parte, a la literatura y la poesía árabe, de lo cual es buen testimonio el ya citado Ibn Hazm de Córdoba.


JOAQUÍN LOMBA, 'LA RAÍZ SEMÍTICA DE LO EUROPEO' (1997)


MÁS ECOS ARÁBIGOS

Patricio Peñalver: "Juan de la Cruz pasó sus años más serenos y creadores a la sombra de la Alhambra de Granada".


14 noviembre 2009

DIARIOS DE VIAJE 2009


Marrakech o la ciudad de fango
marroquíes

El estrecho de Gibraltar existe. Perdón por la perogrullada, pero, por mucho que se observen los mapas y los atlas una y otra vez, la geografía no se hace real hasta que uno alza el vuelo y ve las tremendas costas con toda su materialidad en escorzo... LEER MÁS


En ruta por Italia

en ruta
Aterrizamos en la Umbría, donde cada ciudad luce su enseña, su escudo y su colina desde época medieval, y a tenor de ciertas pintadas y dibujos espontáneos, parece que todavía hoy conservan su rivalidad y sus vigorosas identidades locales: Meglio morto che perugino! LEER MÁS.


La Fontcalda o el pequeño inframundo

la vita e bella
Tras una tortuosa espiral descendente por la montaña, finalmente llegamos al Santuari de la Fontcalda, curioso lugar sagrado de la comarca de la Terra Alta que, en vez de buscar las alturas, se hunde en el cráter... LEER MÁS


L'Empordà, asomados al dragón

drac adormit
Subir a Pals es como asomarse al dragón. Entornando los ojos, uno puede fabular con una bestia escamosa dándose un zambullido frente a la playa... LEER MÁS


Sant Boi o el GPS inconsciente

CIMG0075
Esta es mi calle. No és estret i brut, ni fa olor de gent, ni tiene nom de poeta, como la calle que cantaba Serrat; más bien es un anodino y aseado pasaje metropolitano que, eso sí, siempre he visto como un amable remanso en el meollo de una ciudad con algo más de 80.000 almas... LEER MÁS.


Las fauces abiertas de Morella

antigua morella
Esta es la primera imagen que tengo de Morella. No: por supuesto, no viví en los años 20, pero los baúles de mi casa aún conservan estampas y postales de la que fue villa natal de mi bisabuelo por vía doblemente materna, Josep Balaguer Querol... LEER MÁS.


Madrid, de par en par

latina
Llegamos a la gran avenida madrileña en plena efervescencia de viernes noche: marabunta de peatones y coches, jóvenes y viejos, neones y teatros, cines y quioscos, todo abierto de par en par, el gran espectáculo de la ciudad en vivo y en directo... LEER MÁS.


Amsterdam, rojo y niebla

varada

Ya lo veis: el manto blanco nos sorpendió en el primer día de viaje a la capital de Holanda. Las torres de Sint Nicolaas se alzaban como fantasmas frente a la bulliciosa estación y, desde los puentes sobre el Amstel, la ciudad parecía soñada o sin límites... LEER MÁS.



11 noviembre 2009

Tele-Chávez

Chávez está más cerca de las telenovelas que de la Revolución

Aunque desee colarse en el firmamento de las leyendas revolucionarias del continente, en realidad la épica de Chávez está en otro lado. Tiene más de show televisivo que de guerra de guerrillas. Aunque no le guste, Chávez está más cerca de la escritora de telenovelas Delia Fiallo que del Che Guevara. "Amor con amor se paga", sigue siendo su lema más eficaz. Igual que en la telenovela, eso es lo que mejor administra: la esperanza de los pobres.


ALBERTO BARRERA, ESCRITOR Y AUTOR DE NOVELAS VENEZOLANO

EN EL SUPLEMENTO 'CULTURA/S' DE 'LA VANGUARDIA', 11/11/2009


09 noviembre 2009

'The box': en cristiano, una paja mental


LA PELÍCULA EN LA MEJOR WEB DE CINE: LA BUTACA
¿y tú qué opinas? ¿qué películas te han gustado últimamente?

por JOAN PAU INAREJOS

Nota: 5,5

A este thriller hay que agradecerle una cosa: por lo menos, no es el típico producto en serie que parece esconderse tras la enorme efigie de Cameron Díaz, anunciando un sobado dilema moral: "Si pulsas, alguien morirá" (Uh, piel de gallina).

No. Finalmente 'The box' no es un thriller de McDonalds, sino más bien un largo e indigesto guisado donde burbujea todo lo habido y por haber en los mundos del suspense. A partir de un clásico objeto desencadenente -una caja misteriosa que permite enriquecerse matando a personas anónimas- la película emprende un embriagado viaje desde las sociedades secretas hasta la moraleja sobrenatural new age pasando por el terror de carretera y la conexión marciana. Vamos, que Richard Kelly ha pasado por el túrmix todos los best-sellers de gasolinera.

Si una paja hizo famosa a Cameron Díaz en 'Algo pasa con Mary', no es probable que la paja mental de 'The box' la consagre para el Oscar, pero de justos es reconocer que la ex modelo californiana salva los muebles de la película con su convincente ademán de mujer abrumada.

Le ayuda todo un veterano como Frank Langella en su papel de oscuro tentador (con una gratuita mutilación facial incluída). No puede decirse lo mismo de James Marsden, que ejerce aquí de perfecto backstreet boy sin mayores empeños interpretativos. Qué le vas a pedir al muchacho.

Como broma y como experimento, 'The box' pasa la prueba. La aceptamos como animal de compañía (cinematográfica). Y qué caray; ha llegado un momento que cualquier excursión a los cerros de Úbeda resulta más gratificante que chapotear en la mierda prefabricada que sirven las carteleras nuestras de cada día (y no miro a nadie).


07 noviembre 2009

'Mi vecino Totoro' (1988): fantasías de peluche


LA PELÍCULA EN LA MEJOR WEB DE CINE: LA BUTACA
¿y tú qué opinas? ¿qué películas te han gustado últimamente?

por JOAN PAU INAREJOS

Nota: 6

Pocos niños no han soñado alguna vez que los peluches de la cama cobran vida y se convierten en sus cómplices. Sobre este mito infantil se edifica Mi vecino Totoro, un clásico de la animación japonesa del director Hayao Miyazaki que narra el encuentro entre dos pequeñuelas y un grupo de Totoros o aterciopelados espíritus que habitan en el bosque.

Frente a los espasmos del Manga y el narrativismo disneyano, Miyazaki consigue bastir un mundo propio, donde la naturaleza respira con lentos y líricos oleajes; los Totoros, gatobuses y duendes del polvo vagan y vuelan por paisajes verdes y acuosos, alejados del mundanal ruido, que evocan la vida rural japonesa de los años 50.

Además, algo infrecuente en el género infantil, Miyazaki imprime un acento dramático con el trasfondo de una madre enferma, de modo que los caminos secretos de la fantasía devienen al mismo tiempo una huída o transfiguración de la tristeza.

Sin pretensiones ni fuegos de artificio, Totoro busca sobre todo la sonrisa infantil, así que, adultos buscadores de emociones fuertes, absténganse.


05 noviembre 2009

futbol-ficció



Fonollosa, Bages, setembre 2009

04 noviembre 2009

aparece y huye


presagio
la huída

FOTOS: JOAN PAU INAREJOS Y JOSÉ LUIS GORDÓN
MÁS FOTOS DE BAGES 2009 EN FLICKR


03 noviembre 2009

Barroco estupefaciente


músculo y vello


SERGIO GIVONE
"Realidad que comienza a parecer tan ligera, infundamentada y estupefaciente como una obra poética"

Las poéticas del barroco actúan, en efecto, en el sentido de un verdadero desarraigo de la tradición metafísica hasta tal punto que pueden considerarse anticipadoras de un fenómeno que marcará visiblemente la cultura moderna. ¿Qué significa reducir el arte a una dimensión de "maravilla" e "invención", como propone [Giambattista] Marino, sino liberarlo de finalidades miméticas (por tanto, también didácticas o hedonistas) y devolverlo a la libre e inagotable producción de significados?,

¿y qué significa disolver lo real en los juegos de la poesía y de la imaginación, en los artificios del lenguaje, en el torbellino de las metáforas lanzadas a un infinito punto de fuga, como quería Góngora, sino que el propio universo simbólico y mitológico se libera a sí mismo, y, por tanto, recoconocerle el mismo estatuto que a la realidad? Realidad que comienza a parecer tan ligera, infundamentada y estupefaciente como una obra poética, justo en el momento en que la poesía se muestra como el instrumento capaz de revelar esa ligereza y esa falta de fundamento...

(No hay que olvidar que las imágenes del torbellino, de la elipse infinita, por no decir la de nuestro rodar hacia una x, es decir, las imágenes con las que se ha querido caracterizar la condición moderna, están todas ellas ligadas a la revolución copernicana, que, como ha sido correctamente observado, posee ya un alma barroca.)


SERGIO GIVONE, 'HISTORIA DE LA ESTÉTICA' (1988)


02 noviembre 2009

'A la deriva': desesperación con apuntador


LA PELÍCULA EN LA MEJOR WEB DE CINE: LA BUTACA
¿y tú qué opinas? ¿qué películas te han gustado últimamente?

por JOAN PAU INAREJOS

Nota: 6

Una joven cooperante huye de los traumas del África negra y se refugia en los rigores de un misterioso centro de internamiento, donde trabajará como vigilante de seguridad. Este es el punto de partida de A la deriva, la nueva obra de Ventura Pons -basada en una obra de Lluís-Anton Baulenas- que propone una fábula teatral -y teatralizada- sobre la muerte de las utopías.

Fracasado el sueño altruísta de la ONG, nublado el máximo horizonte ético, la antiheroína Anna (Maria Molins) desechará cualquier reliquia de su antigua vida estable, llámese familia, pareja u hogar, y se lanzará a vivir entre lugares de paso tan banales como cámpings poblados por guiris o estaciones de servicio donde se celebran verbenas.

Lo mejor. A la deriva plasma certeramente la búsqueda desesperada de intensidad tan cara a los urbanitas contemporáneos: autocondenada a las prisiones de la mediocridad, Anna buscará la última utopía, el último chute, directo a la vena, en forma de fantasía apasionada con un extraño lisiado que la llama por su nombre, como oscuro tambor del inconsciente.

La película se beneficia de portentosas interpretaciones: Maria Molins y Roger Coma bordan sus papeles de extraños heridos que se encuentran en asépticos limbos, cubículos por donde también desfila todo un Fernando Guillén, encarnando a un demente que asiste a la historia como insólito convidado de piedra.

Lo peor. Pero pese a las rotundas individualidades, el conjunto acaba resultando discursero y envarado, marca de la casa de Ventura Pons. A buen seguro los 90 minutos de la cinta son puro caviar intelectual, exquisito manjar decadente, y, aunque sobre gastronomía cinematográfica no hay nada escrito, me cuento entre los espectadores que prefieren derribar bastidores y bajar a la calle para saborear el menú del día.


Postdata. En A la deriva también asistimos con cara de palo a una serie de escenas en las que el histriónico Boris Izaguirre se limita a interpretarse a sí mismo, sin mayor justificación narrativa. Corta, pega, y que viva el cameo.


29 octubre 2009

Biorritmos musicales


JOAN PAU INAREJOS

El manual dice que la pintura y la escultura representan objetos, mientras que la música es abstracta. Pero, ¿y si las sinfonías no fueran sino imitaciones de nuestras palpitaciones, de nuestros biorritmos, o incluso de nuestros relatos fisiológicos, hilvanados en el sexo o la conversación? ¿Y si la música no fuera ninguna entelequia espiritual o evocadora, sino un continuo trazado sismográfico de nuestra vida interior? De ser cierto lo que exponen los teóricos de la estética Monroe C. Beardsley y John Hospers (Estética. Historia y fundamentos, 1976), las melodías se parecerían más a nosotros que nuestros propios retratos.


MONROE C. BEARDSLEY y JOHN HOSPERS

"Los esquemas de subidas y bajadas de la música tienen una considerable semejanza estructural con el ritmo del clímax sexual"

Según la teoría de la significación, las obras de arte son signos icónicos del proceso psicológico que tiene lugar en los hombres, y específicamente signos de los sentimientos humanos. La música es el ejemplo más claro, puesto que en ella está ausente el elemento representativo.

La música es esencialmente cinética; al ser un arte temporal, fluye con el tiempo: se agita, salta, se ondula, se vuelve impetuosa, se eleva, titubea, se mueve de continuo. Los esquemas rítmicos de la música se parecen a los de la vida: en otros términos, son icónicos como los de la vida (de los seres vivos, desde luego).

Así, por poner ejemplos evidentes, los esquemas de subidas y bajadas, crescendos y diminuendos, elevaciones graduales hasta un clímax para concluir luego, tienen una considerable semejanza estructural o isomorfismo con el ritmo del clímax sexual. El esquema del movimiento lento del Cuarteto número 16, Op. 135, de Beethoven es similar a la inflexión de la voz de una persona al formular preguntas y responderlas luego.


MONROE C. BEARDSLEY y JOHN HOSPERS, 'ESTÉTICA. HISTORIA Y FUNDAMENTOS' (1976)


26 octubre 2009

'(500) días juntos': postalita melancólica


LA PELÍCULA EN LA MEJOR WEB DE CINE: LA BUTACA
¿y tú qué opinas? ¿qué películas te han gustado últimamente?

por JOAN PAU INAREJOS

Nota: 5

"Chico conoce chica. Chico se enamora. Chica no". Desde buen comienzo, (500) días juntos coloca sus cartas boca arriba en lo que al argumento se refiere: un joven soñador (Tom) se cuela por una muchacha excéntrica (Summer) que no oculta en ningún momento ni su devoción por Ringo Starr ni su alergia al compromiso.

Lo mejor. Dado que esto es la crónica de un final infeliz anunciado, se trata básicamente de asistir a las cuitas de amor y desamor entre ambos donceles, en un agradable tono de ironía y cachondeo que no se estila demasiado en los relamidos pagos de la comedia romántica.

Así, uno no puede evitar que se le dibuje media sonrisa cuando ve a Tom protagonizando una imaginaria coreografía callejera en plena euforia amorosa, poco antes que el desengaño le lleve a proferir que su amada es una "zorra" indeseable. La película también tiene el acierto de no tomarse a sí misma demasiado en serio, al inserir imágenes en blanco y negro para ilustrar las vanas fantasías de sus protagonistas.

Lo peor. Pero más allá de sus amagos con la ironía y el (supuesto) pesimismo, finalmente (500) días juntos se quita la máscara para vender la baratija idealista y romántica que ha hecho malgastar tantos kilómetros de celuloide. Ya puede Tom gritar desgarradamente que el amor no existe, que por detrás le asoman las flechas de San Valentín chorreando sus indigestas mieles.

Por favor, señores. Pesimismo es Dostoievsky, no esta postalita perfumada para jóvenes sensibles.


24 octubre 2009

'El Imaginario del Doctor Parnassus': megachute anfetamínico


LA PELÍCULA EN LA MEJOR WEB DE CINE: LA BUTACA
¿y tú qué opinas? ¿qué películas te han gustado últimamente?

por JOAN PAU INAREJOS

Nota: 8

A saber qué combinado de setas o anfetaminas se habrá cascado Terry Gilliam, el perturbado ex componente de Monty Python, porque sólo un cargado cóctel estupefaciente podría explicar la visión elefantiásica, surrealista, ultra-barroca, golfa y jocosa que nos propone su última obra, El Imaginario del Doctor Parnassus.

De qué va la película es algo que apenas se puede contestar aquí, porque tantos hilos podrían enmarañarnos. De entrada, Gilliam hace gala de un gusto morboso por las antigüedades iconográficas y arranca con un relato circense sobre el carromato del Doctor Parnassus, un extravagante anciano que lleva por doquier su espectáculo junto a su hija -Lily Cole-, un joven ayudante -Andrew Garfield- y un enano respondón -Verne Troyer-.

Entre los telones y poleas del circo ambulante, Parnassus se verá enredado por unos embarazosos pactos con el diablo, un ser maligno prodigiosamente encarnado por Tom Waits, quien interpreta a este recortado caballero de voz áspera y puros humeantes.

La partida de póker entre ambos próceres, Parnassus y el diablo, desatará un trepidante juego de espejos y de promiscuos viajes de ida y vuelta entre la realidad y la ficción, con brillantísimos diseños de producción que se presentan como verdaderos sueños filmados, en los que admiramos ríos de colores, escaleras infinitas, infiernos de El Bosco o pasarelas de cristales en el vacío.

De estos paisajes volubles emerge el joven Heath Ledger (Brokeback Mountain, El caballero oscuro) interpretando su último papel en el cine antes de morir prematuramente en el 2008, en pleno rodaje. Gilliam tiene la osadía y la genialidad de proseguir con el largometraje y resucitar el personaje de Ledger con los rostros de Collin Farrell, Jude Law y Johnny Depp. Si en alguna película se podía cometer tamaña transgresión, era sin duda en esta.

El Imaginario del Doctor Parnassus es inmensamente irregular y excesiva, pero pega auténticos puñetazos en el ojo y se atreve siempre a revolucionar el plano anterior: ved esa coreografía de culos de policías emergiendo de un paisaje gótico, esa nube de fotógrafos irrumpiendo en la orilla surrealista de un río donde llora una niña abandonada, o esa hilarante discusión entre Heath Ledger y un joven Andrew Garfield travestido como marujona sin peluca, por no hablar del absolutamente genial baile entre el diablo y la doncella.

Cierto que el mapa del tesoro de Parnassus es casi incomprensible y uno corre el riesgo de perderse por el camino, pero hay demasiadas perlas como para dejárselo perder.


19 octubre 2009

'Agora': frío portento


LA PELÍCULA EN LA MEJOR WEB DE CINE: LA BUTACA
¿y tú qué opinas? ¿qué películas te han gustado últimamente?

por JOAN PAU INAREJOS

Nota: 7

Antes de decir nada, ante el hábil Alejandro Amenábar uno debe quitarse el sombrero para reconocerle su tremenda versatilidad: el autor de brillantes thrillers psicológicos -Abre los ojos-, de incursiones más que redondas en la casa del terror -Los otros- y de dramas tan logrados como Mar Adentro, ahora monta otro portento artesanal a cuenta del legendario género del péplum, o dicho en cristiano, del cine de romanos.

Noble propósito, el que exhibe aquí el niño prodigio del cine español: rodar un péplum que se aleje de la épica pura y dura para adentrarse en el siempre pantanoso terreno de la tesis y el relato ideológico. Para ser más precisos, Amenábar tiene la astucia de invertir los roles del cine de Semana Santa y poner el foco en la Alejandría del siglo IV, donde los cristianos son los verdugos y saqueadores de una sociedad pagana, amante de la paz y la libertad.

Lo mejor. La película entera gravita en torno a esta apología de la Antigüedad y de su heroína accidental, la célebre astrónoma Hipatia de Alejandría, interpretada por una Rachel Weisz en estado de gracia. La actriz británica borda el papel de esta filósofa audaz y solitaria, atípica y asexuada, casi convertida en una beata laica de la ciencia y el raciocinio. Más allá de la exactitud histórica, Agora descuella como un valiente, espectacular y documentado homenaje a una mujer defenestrada por el fanatismo.

Lo peor. Por desgracia, el tono de este homenaje es superficial y maniqueo: los judíos y cristianos aparecen como primitivos sectarios, oscuros y desdentados, poniendo contra las cuerdas a la venerable civilización alejandrina, de blancas túnicas e ilustres pergaminos. Incluso se diría que los invasores de la polis adoptan sospechosamente la iconografía del islamismo radical actual, con esos obispos y agitadores de largas barbas negras a lo Bin Laden. Nada nuevo: también Mel Gibson empleó este cromo facilón para dibujar a los pérfidos judíos que asesinaron a Jesucristo.

En sus más que sobrantes 126 minutos, Agora cae gozosamente en la tentación de la caricatura y el ensalzamiento, de la fábula moral para consumo contemporáneo. Se lo perdonaríamos si almenos nos llegara al corazón, pero este péplum, magníficamente esculpido y concluído, apenas hace cosquillas al intelecto.


15 octubre 2009

luz y sombra

farolosis
monstruo farola
farola

Fotos: Mont-Roig del Camp, Vic i Santa Maria del Mar (Barcelona)