08 octubre 2004

Para ti, desconocido


Vemos en la naturaleza una preocupación por lo venidero, propiamente independiente del tiempo, un afanarse por lo que ha de venir. Y así el pájaro construye el nido para sus crías que aún no conoce. El castor levanta un edificio cuya finalidad ignora. La hormiga, el turón, la abeja, reúnen provisiones para el invierno desconocido para ellos. La araña, la hormiga-león arman, como si estuviesen dotadas de reflexión y astucia, trampas para una presa que nunca han visto. Los insectos ponen sus huevos allí donde la futura larva encontrará su alimento. Toda obra de la naturaleza parece hecha con arreglo a un plan al cual es totalmente ajena.

Arthur Schopenhauer, El mundo como voluntad y representación, 135

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