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28 diciembre 2015
Sueños más curiosos de 2015
05 Somos José y María y matamos a nuestro asno para hacer posada en Belén. Leer más | Leer relato inspirado en este sueño
03 enero 2013
Los sueños más curiosos de 2012
No cejo en mi empeño de escribir todos mis sueños, aunque su
materia prima sea tan tenue y escurridiza como el polvo de estrellas. Estas son
las historias más peculiares que me han ocurrido en la jurisdicción del
subconsciente a lo largo del pasado año.
1 Flores
mágicas, la hormiga y la estrella
2 El
baño de las brujas
3 El
visitante que siempre había estado allí
4 Saco
estrellas de mi cama
5 El
castillo flotante
6 La
fiesta de menopausia de la bruja
7 El
hombre mazapán
12 noviembre 2012
La noche que vomité una serpiente
Joan Pau Inarejos
El estatuto jurídico de la serpiente no está muy claro en el vidrioso
mundo de las mitologías. Ciertos folclores la veneran como imagen del ciclo
cósmico mientras otras tantas religiones reconocen en su silueta ondulante al mismísmo Maligno. Personalmente,
nunca he simpatizado con el colectivo. Me parece sospechoso un ser vivo que,
sin tener brazos ni piernas, muestre esa rara habilidad para deslizarse por
doquier. Su piel harto dilatable y la velocidad maquinal de sus embestidas
hacen el resto. Algunos conservamos un miedo atávico a los ofidios (del griego óphis, ‘serpiente’) que debe de provenir
de nuestras primeras y desagradables experiencias como especie. Quién sabe.
El caso es que necesito una explicación urgente tras haber soñado (glups)
que vomitaba una serpiente. Recuerdo muy bien la imagen del pequeño reptil
amarillo y azulado, saliendo de mis fauces como quien se saca una espina. Sin
duda, su anatomía zigzagueante se armoniza fácilmente con las cavidades de los
intestinos, y en eso estaría pensando el sádico escribidor de mi
insconsciente para concebir una escena tan malsana. ‘Alien’, ‘La cosa’ y otros
hits de la ciencia-ficción han demostrado lo traumático que puede llegar a suponer
un intruso cobijado en tus propias entrañas. Alguien que no se deja digerir y
que ambiciona su propio nido entre las frágiles paredes de tu cuerpo.
No hay foros de Yahoo ni diccionarios de sueños que me saquen de este
desvelo. ¿Acaso soy comedor de serpientes en mis sueños? ¿Significa este
heroico vómito que me he liberado de una calamidad? ¿Será simplemente una
alerta para no consumir pescado crudo y no contraer el anisakis? La fecha maya del
fin del mundo está demasiado cerca como para tomar ciertas cosas a la ligera.
Blog de Sueños: http://inarellsomnis.blogspot.com.es/
04 junio 2012
Mi Génesis doméstico
Joan Pau Inarejos
Ayer fabriqué estrellas en mi cama. Pocas veces experimentamos la
conciencia de nuestra libertad como en los sueños lúcidos, donde uno sabe que
está en territorio soberano y campa a sus anchas por esa jurisdicción ilimitada del yo. Así
me ocurrió. Mientras afuera relampagueaba, quién sabe si inducido por la
cadencia de truenos y tuberías, me fui adormeciendo hasta quedar flotando en el
limbo entre la vigilia y el sueño. Con tales estados ambiguos, la literatura
paranormal ha hecho su agosto, y no me extraña: sin salir de la oscuridad del
cuarto, los sentidos se agudizan, la realidad multiplica sus píxeles y el
entorno deviene imprevisible y palpitante, como una psique encarnada o un alma vuelta
hacia afuera. Aprovechando esta atmósfera hipnagógica (de hypnos y agogos, “de
tránsito hacia el sueño”) decidí convertir mi colchón en una mina insólita de
donde extraer todo tipo de objetos inventados sobre la marcha. Hurgando en el
lecho, pensé en una estrella, y he aquí que una forma de estrella apareció
entre mis manos cual juguete mineral. También evoqué la dulzura, y al instante
saqué del seno de la cama una golosina líquida, un néctar con sabor a fresa
deliciosa. Pero antes de proseguir con mi Génesis doméstico, me tentaron los
confines del cuarto. Escuché un rumor y levanté la vista para comprobar si
había algún visitante de dormitorio, estos seres siniestros que gustan de
presentarse cuando el soñador está en su fragilidad de duermevela. Primero atisbé
un fogonazo blanco, como si la tormenta hubiera preñado la habitación, y
enseguida la puerta se abrió con un largo chirrido. Siempre tienen que venir a
aguarnos la fiesta.
17 mayo 2012
"Soy el que siempre ha estado aquí"
Joan Pau Inarejos
He tenido un sueño de los que no se tienen todas las noches, y debería
decir que afortunadamente. Sumido en la duermevela, he experimentodo un falso
despertar y he aquí que veo frente a mí a un hombre monstruoso y taciturno. El extraño ser
está sentado en una butaca, cabizbajo, y su silueta apenas se adivina en la
oscuridad del cuarto. Tiene la piel verde y rugosa, como un cruce de Hulk y
Freddy Krueger, y se diría que vigila mi sueño, cual resignado celador, aunque él
mismo parece poseído por una leve somnolencia. Sobresaltado, tomo la palabra:
-
¿Quién eres?
Responde el hombre monstruoso:
-
Soy el que siempre ha
estado aquí.
Entonces se levanta pesadamente, resignadamente, y se dirige al baño.
Dispuesto a que el asunto no termine así, le pregunto si tiene propósitos
malvados o quiere infligirme daño alguno. Desde el pasillo, parece musitar que
no, aunque no se oye bien. Sólo deja su sentencia. Siempre he estado aquí. Como
la zarza chulesca de Moisés, que decía yo soy el que soy. Curioso como el
guionista de nuestro subconsciente redacta frases tan breves y lapidarias.
Acudo a la literatura onírica, siempre tranquilizadora, donde se habla
profusamente de los visitantes de
dormitorio. Se trata de un tipo de alucinación hipnagógica (entre la
vigilia y el sueño) que ha estado presente en todas las épocas hasta dar pábulo
a un sinfín de hipótesis sobre posesiones malignas o abducciones
extraterrestres. A veces son sombras, a veces demonios sexuales (los íncubos y
súcubos) y en otras ocasiones lucen aspecto alienígena.
Si es así, estoy dispuesto a alquilarles mi habitación de vez en cuando, pero,
¿siempre ha estado aquí? Eso tengo
que aclararlo.
02 marzo 2012
EL MUNDO BAJO LOS PÁRPADOS
El mundo bajo los párpados
Jacobo Siruela (2010)
LOS SUEÑOS Y LA FÍSICA CUÁNTICA
“Los sueños son tan delicados que no soportan la
observación, como las partículas subatómicas; ambos son estados energéticos de
la vida”
Estas experiencias demostraron a Ouspenki que los sueños son
tan delicados que “no soportan la observación”. La observación los transforma.
Al comparar sus visiones nocturnas y analizarlas, comprobó que los sueños
sufrían sutiles mutaciones siguiendo los dictados de la voluntad. En este
sentido, es interesante observar cómo tan sólo dos décadas más tarde, las
investigaciones de la física cuántica hallarían en las partículas microscópicas
la misma ley, esta vez aplicada a la realidad subatómica (…)
Como han demostrado diferentes experimentos, la doble
naturaleza de la materia atómica, su perpetuo y misterioso tránsito del estado
ondulatorio (energético) al estado corpuscular (material), no le deja más
opción al observador que la de formular estadísticas (…). La física cuántica
nos plantea, por tanto, la siguiente paradoja: cuanto más profundizamos en los
secretos de los mundos subatómicos de la materia, más indeterminada e inmaterial,
por decirlo así, se vuelve. En cierto sentido, Jung había traspasado esas mismas
fronteras en el terreno psicológico. La esencia de lo inconsciente también era
una realidad indeterminada (…). Los sueños y las partículas son estados
energéticos de la vida. El problema radica en saber cuál es el nexo entre la
mente y la materia (…).
No deja de ser enormemente contradictorio que después de la
teoría de la relatividad –donde espacio y tiempo no son valores absolutos sino
relativos-, de la teoría cuántica –que ha despojado de sustancia y causalidad a
la materia- y la teoría vibracional de cuerdas –que atribuye al mundo
corpuscular hasta once dimensiones-, cuando se especula si los agujeros negros
son puertas dimensionales a universos paralelos, aún sigamos tan apegados
mentalmente a la vieja idea ilustrada de reducir toda nuestra realidad
existencial a las cuatro dimensiones espacio-temporales del cuerpo visible.
LOS SUEÑOS PRECOGNITIVOS
“Nadie viaja al futuro en los sueños; lo que sucede es
que se conecta con otra dimensión del tiempo en la que todo se halla presente”
Aquello que se vive primero en sueños, ¿es realmente algo
futuro o algo que se hace incomprensiblemente presente? Quizá nada ni nadie,
realmente, viajen al futuro, y lo que sucede es que se conecta con otra
dimensión del tiempo en la que todo se halla presente. Así lo entendió San
Agustín en el libro XI de sus ‘Confesiones’: no se ven las cosas futuras, dijo “a
los más sus causas o signos, que existen ya” pues esas prefiguraciones oníricas
no vienen del futuro, son cosas presentes que sólo existen en el alma de quien
predice lo futuro. Mediante la memoria y la precognición, la psique es el único
punto en donde el pasado y el futuro confluyen y se hacen presentes (…) [no se]
refiere a un tiempo cuantitativo, sino cualitativo, a un tiempo que podríamos
denominar ontológico. En esa cualidad temporal, el onirismo que atestigua el
hecho anticipado sería como la salpicadura de una gota de agua que, emergiendo
eventualmente en el aire, cae de nuevo en el océano –el instante eterno- para
fundirse en su seno: este sueño sería esa gota minúscula, que, como la rosa de
Silesius, “es sin porqué”.
LAS PESADILLAS
“Es una lástima que no exista una Historia de la
Pesadilla; allí veríamos todo lo que hemos ido escondiendo”
El miedo es indisociable del monstruo, porque el monstruo
constituye su reflejo exacto en la imaginación. Es una verdadera lástima que no
exista en el campo de las humanidades una exhaustiva y erudita Historia de la
Pesadilla, para ver desfilar por ella toda la infinita variedad de miedos y
ansiedades que han desgarrado el alma humana a lo largo de los siglos. Allí
veríamos todo lo que hemos ido escondiendo; lo que cada siglo ha reprimido y
ocultado de la vista del mundo.
LOS SUEÑOS Y LA HISTORIA
“Los
sueños no son sólo consecuencia de la historia, sino que llegan a desempeñar un
papel activoen el acontecer histórico”
Los sueños no son sólo la consecuencia de una determinada
causa histórica (…) sino que a veces siguen caminos tan inesperados y
contundentes que incluso llegan a desempeñar un papel realmente activo en el
curso del acontecer histórico (…) ¿Qué habríamos descubierto si se hubiesen
contrastado y analizado convenientemente una considerable cantidad de datos
histórico-oníricos de la misma forma que se han clasificado y estudiado de modo
sistemático las distintas materias de las especialidades académicas? Nunca lo
sabremos. Pero, al menos, hemos tomado consciencia, aunque de forma fugaz y
perecedera, de que a la historia de los hombres despiertos le falta, como
clamaba Lichtenberg, una historia de los hombres que duermen (…). Así pues,
imbuido en esta seca visión de las cosas, el ser humano resulta perfectamente
irrisorio; pues, a pesar de toda su hiperconciencia a cuestas y su labrada
coraza de escepticismo, el hombre suele estar dispuesto a creer en cualquier
cosa, salvo en la verdad.
HORROR VACUI
Se puede
pensar que soñar es abrazar la nada cada noche, pero el marqués experimentaba
lo contrario: despertar en un flujo onírico permanente
Se puede pensar que la inquietante idea de abrazar cada
noche la nada al empezar a dormir
podía tener para él cierto cariz angustioso que lo empujaba inconscientemente a
intentar apartar de sí el horror vacui,
pero nada de eso parece cruzar por la mente del marqués (…). No encuentra en su
memoria ninguna sensación de ausencia, sino todo lo contrario: su experiencia
siempre le conduce a la misma impresión de despertar en el seno de un flujo
onírico permanente, como si el sueño fuera una corriente continua, igual a un río
silencioso que fluye sin descanso bajo los párpados (…).
LOS SUEÑOS Y LOS INSTRUMENTOS
“Practicar
el sueño lúcido afina la experiencia onírica como si se tratara de un
instrumento musical”
Según Aurobindo, practicar el sueño lúcido afina la
experiencia onírica, como si se tratara de un instrumento musical. Los sueños
de hacen cada vez más nítidos a medida que la conciencia se encuentra más
presente en las escenas oníricas (…). Podemos llegar a sentirnos muy atraídos
por los esplendores de este mundo interior, dice Aurobindo, hasta el punto de
preferirlo al mundo externo, pero ése es precisamente su gran peligro.
EL SUEÑO DEL CIENTÍFICO
“Sobre
el altar se ve un embrión en su envoltura mitad blanca, mitada negra; ‘’Quién
eres tú?’ ‘Tú mismo’”
Según refiere Saint-Denys, este científico, después de haber
plasmado en su diario, poco antes de ir a dormir, sus preocupaciones
existenciales, soñó primero, que se encontraba flotando en el infinito espacio
del cosmos. Luego, cambia la escena, y se ve transportado al interior de un
templo milenario (…). Sobre el altar ve un embrión agitándose en su envoltorio
transparente, como si luchara para romperlo y tratase de salir. La envoltura
tiene forma mitad blanca, mitad negra. Lleno de curiosidad, extiende el brazo
para tocarlo, pero antes se rompe la cáscara y sale un niño (…). Entonces
pregunta con ansiedad al niño: “¿Quién eres?”. Sus ojos brillan en la oscuridad
(…). “Tú mismo”, responde el niño. Aunque en ese momento no está entendiendo
del todo el significado de esta respuesta, tiene el extraño convencimiento de
que todo lo que está viendo y escuchando es la verdad: él es su otra parte.
El mundo bajo los párpados
Jacobo Siruela (2010)
31 diciembre 2011
LOS SUEÑOS MÁS CURIOSOS DE 2011
El 2011 también nos ha
dejado narrativas secretas e intransferibles, a medio camino de las
experiencias y las lecturas. Los sueños ¿nos pasan o los visionamos? ¿Somos sus
autores o sus espectadores? Valgan estos bizantinos interrogantes para lanzar
mi personal listado de las imágenes oníricas que más me han sorprendido en los
últimos doce meses.
1 EL RÍO DE FUEGO
Veo el
río Llobregat convertido en un gran río de fuego, por causa de un extraño y
apocalíptico incendio, que, paradójicamente, parece avivarse y tomar cuerpo en
las aguas, como salido de un cuadro de El Bosco… LEER
MÁS
2 EL NIÑO-PERLA
En casa
de mis padres hay niños muy pequeños, de aspecto muy frágil. Uno de ellos tiene
un aspecto insólito: está anclado en el sueño como un mejillón o una perla
incrustada en un lecho blanquecino y blando… LEER
MÁS
3 VISIÓN DEL APOCALIPSIS AL PARAÍSO
Me
encuentro entre una gran multitud cuando, de repente, empieza el Apocalipsis
descrito por la Biblia. Plagas, meteoritos, incendios… Rompo a llorar hasta
hasta que veo un templo de paredes transparentes sobre un acantilado… LEER
MÁS
4 PEQUEÑOS ELEFANTES MUERTOS TRAS UN INCENDIO
Una
multitud de pequeños pequeños elefantes aparecen rodeados de tierra y con las
cuatro patas en el suelo, cual víctimas de una antigua erupción volcánica... Me
dan mucha lástima y espanto… LEER
MÁS
5 PALOMAS AL VUELO Y NIÑOS-ÁNGELES EN LA FUENTE
Una
bandada de palomas arranca al vuelo al paso de un asno que lleva un carruaje, con
el sol del atardecer iluminando la escena, mientras unos niños
pequeños disfrazados de ángeles se congregan alrededor de una fuente… LEER
MÁS
6 LA LÁMPARA EN FORMA DE MANOS
Su forma
consiste en dos manos de cristal blanco, como alas de paloma, cuyos dedos se
pueden articular. Parecen las manos de Dios o de la Virgen, como cobijando las
almas durmientes durante la noche… LEER
MÁS
7 OCULTAN A UN ALIENÍGENA TRAS CAER UNA NAVE
El
astronauta tripulante consigue zafarse del lugar del siniestro, y lo hace en
secreto, ya que esconde con él un alienígena. El astronauta se refugia en una
casa familiar y oculta a la criatura en una habitación… LEER
MÁS
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