Mostrando entradas con la etiqueta comportamiento humano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comportamiento humano. Mostrar todas las entradas
30 septiembre 2015
Resaca
Joana Bonet
‘Resaca metafísica’. La Vanguardia 28/9/2015
Kingsley Amis fue un aplicado bebedor, práctico
y teórico, que escribió desternillantes ensayos sobre el estado metafísico de
la resaca –reunidos en un volumen titulado Sobrebeber por la editorial
Malpaso–. Su descripción de la misma es antológica: “Cuando esa mezcla inefable
de depresión, tristeza (no son lo mismo), angustia, desprecio de uno mismo,
sensación de fracaso y miedo al futuro empiece a imponerse, recuerda que lo que
tienes es resaca. No te estás poniendo enfermo, no has sufrido una leve lesión
cerebral, no haces tan mal tu trabajo, tu familia y tus amigos no han tramado
una conspiración de silencio a tu alrededor para que no descubras que eres un
mierda, no estás viendo por fin cómo es realmente la vida y no hay por qué
llorar por la leche derramada”.
Etiquetes de comentaris:
comportamiento humano,
Joana Bonet,
psicología,
resaca
02 junio 2015
Pelo y lenguaje
Jane Goodall
Entrevistada por Lluís Amiguet en La Vanguardia, 1/6/2015
tengo otra teoría para el
origen del lenguaje...
Adelante!
Todo el código de los
primates está ya contenidos en la relación entre madre e hijo: caricias,
abrazos, muecas, palmadas y lo que significan. Cuando los monos crecen, no
hacen sino seguir usando ese mismo código.
¿Y...?
Nuestros antepasados
primates también se conformaron con él hasta que la evolución genética nos fue
dejando sin pelo corporal...
No sé si veo la relación
pelo-lenguaje.
Los bebés simio aún se
agarran al pelo de la madre que los transporta. Cuando la evolución nos hizo
perder ese pelo, las madres tenían que dejarlos a veces en el suelo para buscar
alimento, por eso se vieron obligadas a desarrollar un lenguaje con abstracción
para comunicarse con ellos y protegerlos.
29 marzo 2015
La barbería
Joan-Pere Viladecans
'Rostros contra el tiempo', La Vanguardia
20/3/2015
Así eran los barberos antes de llamarse peluqueros o psicoestetas. A un
paso entre el psicólogo y un confesor. Entre el chafardeo profesional y el
vocacional. Los caballeros se arreglaban el cabello, algunos se afeitaban a
brocha y navaja, y a algún fachilla le recortaban y daban tinte al bigote. “¿Una
monedita para la radio?”. Brillantina y loción con masaje, aparte. Dicen que
los varones salían con la autoestima en ristre, la moral encajada ... y con
todo un sábado por delante. Antes de lo hipster, a las señoras les gustaban
rasurados, perfilados de patillas y con el cogote descendido. Eran tiempos en
que, aún, “la cara era el espejo del alma”; hoy, la cara va por un lado y el
alma por otro.
06 febrero 2015
Pagar por llorar
Imma Monsó
Artículo ‘Somos breves’ en La
Vanguardia, 5/2/2015
Dicen los expertos en mentes que esta falta de ritos
para mostrar el duelo en público nos condena a interiorizar el duelo, a vivirlo
en la intimidad como si se tratara de una dolencia que debiera ser camuflada. (…)
Algo echamos de menos y es probable que un día u otro tengamos que
reconciliarnos de nuevo con los ritos de la muerte. Por lo pronto, los
americanos, siempre tan emprendedores, ya han creado una especie de agencias de
ritos que organizan muestras de duelo y rituales para poner en común el dolor.
Es probable que (como somos tan tontos que pagamos por todo lo que antes
hacíamos gratis) al final acabemos pagando hasta por llorar a los muertos.
Etiquetes de comentaris:
comportamiento humano,
duelo,
filosofía,
Imma Monsó,
muerte
20 septiembre 2014
El precio del amor
Allen Frances,
psiquiatra
La Vanguardia, 18/9/2014
Mis preocupaciones y tristezas podrían calificarse de trastorno mixto
ansioso-depresivo. Mi mujer falleció hace siete años. Estuve muy triste, perdí
el interés, cambió mi apetito, mi sueño y tenía menos energía... Síntomas que
de acuerdo con el DSM 5 responden a un trastorno depresivo grave: más
pastillas. Los mamíferos aman, el precio de ese amor es el dolor de la pérdida.
Calificarlo de enfermedad y dar una pastilla reduce la dignidad del amor y lo
sustituye por un ritual superficial médico.
07 septiembre 2014
En defensa de la contemplación *
Rafael Tabarés Seisdedos
Catedrático
de Psiquiatría en la Universitat de València
El País, 25/8/2014
“Del ‘Todo es posible’ al ‘Nada es posible’ a veces
hay una delgada línea”
Poder sin límites, ser capaz de
cualquier cosa nos convierte en sujetos récord, plusmarquistas que competimos
con el otro y con nosotros mismos (…). El "Yes, we can" de Obama y el
"Podemos" de Pablo Iglesias expresan esta positividad de la
motivación (…). Pero del "Todo es posible" al "Nada es
posible" a veces hay una delgada línea pintada con el rojo casi negro de
la decepción, del fracaso, de la depresión.
“El fin último de esta sociedad ha dejado de ser la utopía de progreso y
de civilización para ser el afán de maximizar la producción”
No debemos perder de vista que el
fin último de esta sociedad ha dejado de ser la utopía de progreso y de
civilización para ser el afán de maximizar la producción y, la positividad del
"yo puedo"o del "nosotros podemos" es mucho más eficiente
para aumentar la productividad que la negatividad del deber y la prohibición.
Porque el sujeto de rendimiento-récord (…) se explota a sí mismo, voluntariamente,
sin coacción externa (es su propia mano la que levanta el látigo y golpea su
Yo). (…) No creo que lo que enferma sea el exceso de responsabilidad e
iniciativa, o la cultura del esfuerzo, sino la autoexplotación voluntaria o
cuando aparecen sentimientos de insuficiencia e inferioridad (…).
“La positividad del ‘yo puedo’ es mucho más eficiente para aumentar la
productividad que la negatividad del deber y la prohibición”
Sin embargo, hay tantas
evidencias científicas que demuestran que el multitasking (la multitarea), (…) es una regresión en el
desarrollo cognitivo, una vuelta a la supervivencia en la selva, donde los
animales salvajes están obligados a dividir su atención en diversas tareas como
comer, reproducirse o criar en constante riesgo vital o competencia. En efecto,
la neurociencia cognitiva nos advierte que, más allá de las bromas sexistas,
los hombres y las mujeres tenemos una limitación de la capacidad atencional a
una o dos actividades simultáneas. Cualquier incremento supone una merma en el
aprendizaje, una aceleración en la fatiga (…).
“El multitasking (la multitarea) es una
regresión en el desarrollo cognitivo, una vuelta a la supervivencia en la selva”
Tal vez haya que buscar más
elementos para sostener el mito de la multitarea.
Por ejemplo, una necesidad extrema de sentirnos vivos, de estar conectados,
permanentemente conectados (…). Pero son miles de conexiones insatisfactorias,
de baja calidad porque resultan irrelevantes y superficiales. (…) el 67% de los
hombres y el 25% de las mujeres prefieren recibir una descarga eléctrica y
sufrir un daño físico antes que seguir con el sufrimiento
mental de vagar
consigo mismo. Un mínimo de introspección, de meditación nos sumerge en la peor
de nuestras angustias hasta autocastigarnos.
“Cuando se han conseguido los principales logros culturales y
científicos ha sido bajo una profunda y contemplativa atención, ante una mirada
larga y pausada. La vida contemplativa convierte al hombre en aquello que debe
ser y, no la multitarea”
La sociedad de rendimiento-récord
manda un mensaje inequívoco: no es posible una atención profunda y contemplativa,
el don de la escucha da
paso a la preciada pura agitación de los hombres en acción (…). [Pero]
cuando se han conseguido los principales logros culturales y científicos ha
sido bajo una profunda y contemplativa atención, ante una mirada larga y
pausada. La vida contemplativa convierte al hombre en aquello que debe ser y,
no la multitarea, la
simultaneidad o el zapping mental.
21 junio 2014
apuntes
"Nuestra
biografía se convierte en nuestra biología”. Ana María Oliva.
“La
neurología es la única ciencia optimista, porque cada vez que nos dice algo,
nos dice que somos mejores de lo que creíamos”. José Antonio Marina.
05 abril 2014
Contemplar
José Antonio Marina
Suplemento
‘Es’, La Vanguardia, 5/4/2014
Hay muchas formas de mirar. Hay una mirada que contempla
y otra que busca (…). En el monasterio navarro de Leyre conocí la historia del
abad Virila. En una ocasión, escuchó desde su celda el canto maravilloso de un
pájaro. El pájaro echó a volar y deseoso de seguir escuchándole el monje le
siguió por la espesura hasta llegar a una fuente, junto a la cual el pájaro se
había detenido. Allí se detuvo escuchándole. Tras lo que él consideró un
instante, volvió al monasterio. La puerta estaba cerrada. Llamó. Le abrió un
fraile desconocido que le preguntó qué quería. Virila le dijo que era el abad.
El fraile le contestó que nunca le había visto. Llamó al verdadero abad que
tampoco le reconoció. Un fraile muy anciano recordó que cuando era joven oyó
contar la historia de un abad que había desaparecido en el monte. El instante
de contemplación había durado cien años.
16 diciembre 2013
Aburrimiento
José Antonio Marina
Suplemento ‘Es’, La Vanguardia, 14/12/2013
Los padres enloquecen cuando oyen a su niño decir: “Me
aburro”. Se sienten culpables, inútiles, desleales (…). Ortega decía que cuando
un animal se aburre, se duerme. En cambio, el hombre permanece despierto y
tiene que inventar cosas. Peter Toohey (…) Afirma que [el aburrimiento] es la antesala
de la creatividad. Cuando estamos aburridos, buscamos nuevas salidas. Si nos
apresuramos a divertir al niño, le condenamos a la pasividad.
09 octubre 2013
Por qué comemos caliente
Desmond
Morris
El
mono desnudo (1967)
Otra cuestión que merece ser
considerada es el por qué ingerimos la comida caliente. Pueden darse tres
explicaciones alternativas. Una de ellas es que con ello se consigue la
«temperatura de la presa». Aunque hemos dejado de consumir carne recién muerta,
la devoramos aproximadamente a la misma temperatura que las otras especies
carnívoras. Estas comen caliente porque la carne no se ha enfriado aún;
nosotros lo hacemos porque la calentamos de nuevo.
Otra interpretación es que
tenemos los dientes tan débiles que nos vemos obligados a «ablandar» la carne
mediante su cocción. Pero esto no explica por qué preferimos comerla cuando
está aún caliente, ni por qué calentamos alimentos que no requieren el menos
«ablandamiento».
La tercera explicación es que,
al aumentar la temperatura de la comida, mejoramos su sabor. Y si añadimos una
complicada serie de sabrosos elementos secundarios a los principales objetos
comestibles, el resultado será mejor aún. Pero esto guarda relación, no con
nuestra condición adoptada de carnívoros, sino con nuestro más remoto pasado de
primates. Los alimentos de los primates típicos tienen sabores mucho más
variados que los carnívoros.
Cuando un carnívoro ha
terminado la complicada operación de perseguir la presa, matarla y preparar su
comida, se comporta de una manera mucho más simple y tosca en la ingestión del
alimento. Se limita a engullirlo, a tragárselo de golpe. En cambio, los monos
son mucho más sensibles a las sutilezas del variado gusto de sus bocados.
Disfrutan con ellos, y les gusta pasar de un sabor a otro. Tal vez, cuando
calentamos y aderezamos nuestros platos, volvemos a los melindres primitivos de
los primates. Quizá, gracias a esto, hemos evitado convertirnos totalmente en
carnívoros sanguinarios.
Desmond
Morris
El
mono desnudo (1967)
31 mayo 2013
La tos i l'esternut
Joan Pere Viladecans
“L'esternut és un exabrupte, una cosa jocosa, alegre i banal;
la tos és severa, anuncia gravetats i té una llegenda culta”
Entre la tos i
l'esternut hi ha un món. Sent tan semblants acústicament, amb un mateix origen
pulmonar i en la missió de propagar virus i miasmes, l'esternut i la tos no
tenen res a veure. L'esternut és un exabrupte, una cosa jocosa, una expiració
no prevista que preludia seqüeles benignes. A tot estirar un refredat, una
al·lèrgia. Malgrat que no és aconsellable provar de reprimir-los, moltes
persones ho intenten. Per fòbia? Superstició? Per civilitat? Fer-ho pot
comportar conseqüències col·laterals: trencament de timpans, evisceració
ocular, hèrnia inguinal... Les ventositats contingudes no porten res de bo.
Tampoc les de les vies altes. La membrana pituïtària és molt senyora. Entre
l'ehem i l'atxim, hi ha un matís d'urbanitat i cultura. A excepció feta dels
poetes i trobadors medievals, que parlaven a l'home del mateix home, i de les
seves coses, l'exercici esternudatori està mancat de literatura. I d'èpica. En
tot cas en trobaríem algun rastre en les onomatopeies dels còmics (…). Hi ha
qui esternuda en sèrie ("fins que no en faig deu no m'aturo"). Un
esternudador solvent i addicte corre un cert risc d'exclusió social.
La tos és una altra cosa: anuncia gravetats. És respectable. I amb llegenda culta. De Thomas Mann a la veu popular "a este no hay quien le tosa". I és un llenguatge de matisos: el gargamelleig dels polítics quan menteixen, la tosseta seductora i insinuant, l'ehem que repunta una frase pedant, els accessos canins dels bronquítics amb passat, la crepitació del tòrax esqueixat, l'estossec de les senyoretes per merèixer... Un va al metge i li diu: "Tussi, si us plau", però mai: "Vegem com esternuda". Encara hi ha classes. I diferències. Semblants, per cert, a les que es donen a l'acte d'expel·lir els humors digestius, segons siguin per dalt o per baix. Les àvies diuen als nens: "Un pet fa gràcia, un rot fa fàstic". Considerant que l'esternut és alegre, banal i la tos, severa i greu, convindrem que tot en aquesta vida és qüestió d'estatus. I de prestigi.
Joan Pere Viladecans La Vanguardia,
31/5/2013
19 junio 2011
La vergüenza pública del papel de WC
(...) El problema del papel higiénico es que hay que cargar -por todo el pasillo, pasar por caja y recorrer el camino hasta casa o hasta el coche- con un paquete inmenso que recuerda, amplificada y fuera de contexto, una función de mucha intimidad. Mientras los hijos son pequeños puedes encomendarles que carguen con ese paquetón inmenso y ligero porque la publicidad ha unido el producto a los niños y a los cachorros de golden retriever, pero cuando crecen se convierten en personas que, al llevar el papel higiénico, aunque les veas el haz piensas el envés. El paquete del papel higiénico hace que la cara sea el espejo del culo.
Javier Cuervo, artículo "El misterio del papel higiénico' en 'Magazine' de 'La Vanguardia', 19/06/2011
Etiquetes de comentaris:
comportamiento humano,
curiosidades
04 febrero 2011
Aranguren dixit
José Luis López Aranguren, 'Catolicismo y protestantismo como formas de existencia' (1952)
LOS SENTIMIENTOS
"Una misma persona se puede encontrar superficialmente colérica o malhumorada, y viviendo, sin embargo, en lo profundo de su alma, la paz de Dios"
Fue Marx Scheler quien más cuidado pudo en separar las distintas capas de sentimientos humanos. Los más exteriores -decía- son el dolor y el placer, correspondientes a los valores de lo agradable y lo desagradable. Los sentimientos vitales, el bienestar, la plenitud de vida o su decrecimiento (...) se hallan en la capa siguiente. Es pues, posible que una misma persona se encuentre superficialmente colérica, o doliente, o malhumorada, y viviendo, sin embargo, en lo profundo de su alma, la paz de Dios. Tal los mártires que, como decía San Agustín, son, están siendo, durante el martirio, desgraciados, pero de un modo feliz. Y también viceversa; sabido es cuán frecuentemente suelen ir emparejados el goce erótico y la desesperación.
LOS LIBROS
"La prisa invalida libros y paisajes; el alma tiene su tiempo y por ello el insustituíble modo poético de viaje es la jornada a pie: Musa Pedestris"
Comenzamos a leer un libro y, desde el principio, entendemos conceptualmente lo que en él se dice. Y, sin embargo, en sentido profundo, no hay todavía comprensión. Sólo cuando llevamos muchas páginas, medio libro leído, "entramos" de verdad en él. Y por eso nos ocurre tantas veces que únicamente después de terminado el libro es cuando estamos en disposición de comprender el prólogo o, acaso, toda su primera parte. Y por eso una primera audición musical es siempre insuficiente. E igual acontece con el paisaje. Cada paisaje, recordábamos, es un estado de alma. Por eso no se llega a "ver" de veras un paisaje nuevo, en tanto que no se ha dejado uno invadir, llenar los ojos, embargar de él. Lo cual requiere tiempo. La prisa invalida libros y paisajes. Un libro leído apresuradamente no llega a impregnar nuestra alma, a mudar el talante cotidiano y trivial en que nos encontrábamos cuando le tomamos en nuestras manos. El alma, cada alma, tiene su tiempo, y ha de tomarse el que le es menester. Un paisaje ante el que pasamos con un medio de locomoción demasiado rápido es como si no le hubiéramos visto. Por ello el insustituíble modo poético de viaje es la jornada a pie: Musa pedestris, como se ha dicho.
La lucha contra la "diversión" [de Pascal](...) es la más seria requisitoria que se ha dictado contra el hombre moderno (...) el hombre que busca no la presa, sino la caza, no las cosas, sino la investigación de las cosas, afanoso de distracciones y temeroso del "tedio" como de la muerte (...) El "tráfago", el "ruido", el "removimiento", la "agitación" ocupan a los hombres hacia afuera y les dan una apariencia de alegría y plenitud. Hay una serie de pensamientos que parecen levantar, frente a este modo aturdido de vida, el genuino ideal católico de la "ociosa contemplación" (...) "Los estoicos dicen: Entrad dentro de vosotros mismos; allí es donde hallaréis vuestro descanso; y no es verdad. Los otros dicen: Salid de vosotros; buscad la felicidad en la diversión; y esto no es verdad. La felicidad no está ni dentro ni fuera de vosotros; está en Dios, fuera y dentro de nosotros" (...). San Juan de la Cruz advirtió, igual que Pascal, que el alma tiende por naturaleza a huir de los problemas últimos, a disiparse (...) por eso es menester "parar la vida" de alguna manera, evitar la dispersión, detenerse en una idea profundamente vivida, el "¡para siempre!", por ejemplo, de Santa Teresa".
EL SILENCIO DE PASCAL
"El alma tiende a huir de los problemas, a disiparse" con el "tráfago, el ruido, el removimiento"; por eso es menester 'parar la vida' y detenerse en una idea profundamente vivida como el '¡para siempre! de Santa Teresa"
LOS PROTESTANTES
Para ellos "no hay síntesis hegeliana, justo medio antiguo ni mística coincidentia oppositorum"
Elección, decisión, o esto o aquello. La realidad no es para el extremado Kierkegaard, "síntesis" hegeliana, "justo medio" antiguo ni mística coincidentia oppositorum, sino contradicción, Widerspruch, ruptura interior, y por eso tiene, en verdad, razón Kierkegaard cuando añade que el catolicismo no es así.
En el modo cotidiano de existencia prevalecen, claro está, los estados anímicos de confianza y familiaridad, es decir, la "creencia". Pero en las "situaciones-límite", en los contados momentos de auténtico existir, el hombre se siente estremecido por la angustia que convierte en cuestionable, inseguro y vacío el sentido de la vida. Y tras ella, la desesperación, dando un paso más, niega que la vida tenga sentido alguno, y en ella el hombre se siente perdido. Pero la desesperación (...) es una situación antivital, insoportable. Su refugio, su salida, es la fe; no la creencia en el sentido general y difuso (...). De donde se desprende que la fe religiosa ha de pasar necesariamente por la angustia y la desesperación y sólo cuando éstas han llegado a su límite máximo, a un grado tal que hacen imposible la existencia, surge la fe. Angustia y desesperación son, por ende, superadas, pero en el sentido hegeliano, esto es, sin desaparecer. "Continúan dentro de la nueva confianza; se agitan (zittern) en ella". La fe religiosa no vuelve ciego al hombre, sino que le hace creer a pesar de todo.
[En la visión de Hans Reiner] La creencia arraiga en la estructura fundamental de la existencia. Esta "es" siempre creencia, "vive" en la creencia. Su radicación existencial procede de la íntima relación que la une con el estrato de las Stimmungen, de las primordiales disposiciones del ánimo (...). Ontológicamente, éste [temple] es (...) "familiaridad, talante de quien se siente tranquilo y "como en su casa" en el mundo, y "confianza" o "fiducia"; pero, de otro lado, y no menos fundamentalmente, el hombre es también "angustia" (Angst) y "desesperación" (Verzweiflung) (...)
Para Reiner, "La angustia continúa dentro de la fe; se agita en ella; la fe no vuelve ciego al hombre, sino que le hace creer a pesar de todo"
En el modo cotidiano de existencia prevalecen, claro está, los estados anímicos de confianza y familiaridad, es decir, la "creencia". Pero en las "situaciones-límite", en los contados momentos de auténtico existir, el hombre se siente estremecido por la angustia que convierte en cuestionable, inseguro y vacío el sentido de la vida. Y tras ella, la desesperación, dando un paso más, niega que la vida tenga sentido alguno, y en ella el hombre se siente perdido. Pero la desesperación (...) es una situación antivital, insoportable. Su refugio, su salida, es la fe; no la creencia en el sentido general y difuso (...). De donde se desprende que la fe religiosa ha de pasar necesariamente por la angustia y la desesperación y sólo cuando éstas han llegado a su límite máximo, a un grado tal que hacen imposible la existencia, surge la fe. Angustia y desesperación son, por ende, superadas, pero en el sentido hegeliano, esto es, sin desaparecer. "Continúan dentro de la nueva confianza; se agitan (zittern) en ella". La fe religiosa no vuelve ciego al hombre, sino que le hace creer a pesar de todo.
JOSÉ LUIS LÓPEZ ARANGUREN
‘CATOLICISMO Y PROTESTANTISMO COMO FORMAS DE EXISTENCIA’ (1952)
01 octubre 2010
Adulterio virtual
MARÍA PÉREZ CONCHILLO, SEXÓLOGA
"Me han llegado casos en que la infidelidad se produce en la misma cama"
Para María Pérez Conchillo, directora del Instituto Espill de sexología, la competencia de la pareja no es ahora una tercera persona, sino la máquina. "La videoconsola, el ordenador, el móvil, están robando el tiempo que dedicábamos a interactuar con la pareja. Me han llegado casos en que la infidelidad se produce en la misma cama, con la pareja al lado, porque el otro, o la otra, está con su portátil chateando y flirteando virtualmente".
Pérez Conchillo interpreta que la actividad con estas tecnologías tiene a su favor una estimulación satisfactoria inmediata que, además, depende de ti. "Tú tienes el poder, el control de decir cuándo se empieza y cuándo se acaba. Es más cómodo que escuchar a tu pareja, con quien no tienes el poder absoluto; sin embargo, cuando acaban su actividad virtual tienen una sensación de vacío, de instatisfacción emocional", dice la sexóloga.
EL PAÍS, REPORTAJE DE JAVIER MARTÍN, 30/09/2010
24 agosto 2009
La son i el camí
La son és una de les passions més intenses i prosaiques. No ens n'adonem, però cada matí trenquem abruptament amb aquesta fonda concupiscència que ens convida a l'etern repòs entre roselles. Els grecs ja van comprendre que Hipnos -el son- és germà bessó de Thanatos -la mort- i l'humanista anglès Tomàs More recupera aquesta idea des del seu captiveri a la Torre de Londres, on reflexiona sobre els camins de la ment i l'oració.
En els seus textos clandestins, l'autor de la cèlebre Utopia parla com un gimnasta de l'ànima: si no ens llevem, si no ens posem en camí, sinó ens sobreposem a la comoditat, l'esperit es rovella i s'irrita, es torna egoista, infèrtil i susceptible. Fins i tot quan tinguem el cap en una altra banda, fins i tot quan oblidem momentàniament els ideals, i ens sentim hipòcrites i desconcertats, el sol fet d'estar caminant ja és un sagrament. Joan Pau Inarejos.
TOMÀS MORE
"Tot i que el pelegrí tingui el cap ocupat en altres assumptes, l'acte natural de caminar ha estat imbuït per la pietosa intenció del primer moment, i aquest moviment segueix aquella primera voluntat"
Quan lluitem contra la son, el primer encontre és sempre el més dur. Per això, no hem d'intentar vèncer-la en una lluita de llarga durada, sinó que d'un sol cop hem de tallar els temptadors llaços amb què ens abraça i ens fa caure i hem de desfer-nos-en immediatament. Aleshores, tant bon punt ens haurem desfet d'aquesta son indolent, imatge de la mateixa mort, tornarà la vida amb tota la seva força. Llavors, si recollida la nostra ment en el fosc silenci de la nit, ens dediquem a la meditació i a l'oració, ens sentirem molt més capaços de rebre la consolació divina que no pas durant el dia, quan el sorollós xivarri dels negocis per tots costats distreu els nostres ulls (...).
Joan Gerson (...) assenyalà tres aspectes en l'oració: l'acte, la virtut i l'hàbit. I, a fi d'explicar amb més claredat el que volia dir, va posar l'exemple d'una persona que decideix emprendre un pelegrinatge des de França cap a Sant Jaume de Galícia.
Perquè aquesta persona de vegades, mentre avança, medita al mateix temps sobre aquell sant i sobre la finalitat del seu viatge. I durant tot el temps continua el seu pelegrinatge en un acte doble, això és (...) en una "continuïtat natural" i en una "continuïtat moral". "Continuïtat natural", perquè el seu pensament està centrat en el motiu del seu pelegrinatge. I anomena "moral" aquella intenció moral que fa que l'acte de posar-se en camí, en si mateix indiferent, es perfeccioni gràcies a una raó pietosa de posar-se en camí. Altres estones, però, caminarà tenint la ment ocupada en altres assumptes i no pensarà ni el sant ni en el lloc, podria ser que fins i tot estigués pensant en coses més santes, com és ara Déu mateix (...).
Però, tot i que l'acte moral del seu pelegrinatge no avança, sí que avança la seva virtut moral, car l'acte natural de caminar ha estat imbuït i afaiçonat per una virtut moral, ja que sempre l'ha acompanyat en silenci la pietosa intenció del primer moment, i aquest moviment segueix aquella primera voluntat, de la mateixa manera que una pedra segueix la trajectòria de l'impuls primer, encara que la mà que l'ha llançada ja no hi és.
TOMÀS MORE, 'L'AGONIA DE CRIST. CARTES DES DE LA TORRE' (1535)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











