26 mayo 2005

¿El inconsciente? Ja, ja


El inconsciente freudiano, hipóstasis mística, poblado de toda una mitología de potencias ocultas en conflicto las unas con las otras, y por lo que nosotros experimentaremos las querellas como inevitables inclemencias, ¡no existe! El Ello, el Yo, el Superyo, Eros, Tanatos, etc, no tienen ni más ni menos existencia que Azatoz, Belzebú, Leviatán y los demás. Las figuras de la demonología, como las más abstractas del panteón psicoanalista, no tienen más existencia que la cultural. La cultura ha encontrado, gracias a Freud, una nueva línea de estabilización.


J.M. Oughourlian, Un mime nommée désir, 1992